Combustible dispara alarma en el agro: productores advierten alza inevitable en alimentos y posible reducción de siembras
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El incremento sostenido en el precio del combustible comienza a golpear con fuerza al sector agropecuario panameño, encendiendo las alarmas entre productores que advierten un efecto en cadena que podría traducirse, en el corto plazo, en aumento de precios para el consumidor y una peligrosa reducción en la producción nacional.
Costos de producción en ascenso
Desde Tierras Altas, en la provincia de Chiriquí, el productor Lorenzo Jiménez fue claro: el impacto ya se siente en cada etapa del proceso agrícola.
“El problema no es solo el fertilizante, que ya viene subiendo, sino todo lo que implica producir: los químicos, los insecticidas, el uso de maquinaria y el diésel. Todo eso va encareciendo la producción”, explicó.
Jiménez detalló que prácticas como la aplicación de insumos vía foliar permiten cierto ahorro, pero no compensan el aumento generalizado de costos, especialmente cuando se requiere preparación de suelos con maquinaria pesada que depende directamente del combustible.

Menos siembra, precios más altos
“El efecto va a ser directo: el producto final tiene que aumentar. El productor no tiene otra opción. Y si esto sigue así, muchos van a reducir sus siembras, lo que significa menos oferta y precios más altos”, advirtió.
El productor también alertó sobre el riesgo de depender de importaciones como solución, señalando que el encarecimiento del combustible es un fenómeno global.
“No es que vamos a resolver con productos importados, porque el problema es mundial. Esto es una situación muy peligrosa”, sostuvo.
Más tecnología, menos subsidios
Jiménez considera que el enfoque no debe centrarse únicamente en subsidios.
“El subsidio es como regalar pescado; hay que enseñar a pescar. Aquí lo que se necesita es tecnología para producir más por metro cuadrado y así bajar costos”, afirmó.
En Tierras Altas, uno de los principales polos agrícolas del país, se producen rubros esenciales como papa, cebolla, lechuga, repollo, zanahoria, apio y coliflor, siendo la papa y la cebolla los pilares que sostienen el sector.
El golpe también alcanza al sector lechero
Por su parte, el productor santeño de leche Luis Martínez coincidió en que el impacto es generalizado y no discrimina entre sectores.
“Todo repercute en el costo de producción. El transporte sube, los insumos como el maíz para alimentar el ganado suben, la electricidad… aquí no se salva nadie”, manifestó.
Martínez explicó que en su caso particular, los costos operativos diarios se han incrementado significativamente.
“Yo tengo que hacer varios viajes diarios para llevar alimento al ganado. Eso es combustible todos los días. Todo eso se acumula”, indicó.
Llamado a consumir lo nacional
A pesar del panorama, el productor hizo un llamado a la resistencia del sector y al apoyo del consumidor.
“No creo que debamos trasladar todo de inmediato al precio de la leche. Esto hay que aguantarlo lo más posible, pero necesitamos que la gente consuma lo nacional”, expresó.
Sin embargo, reconoció que la presión es creciente.
“Al final alguien va a tener que asumir el costo. Esto es una cadena. Lo que estamos viviendo es una tormenta y esperamos que pase”, concluyó.
Ambos productores coinciden en que, de mantenerse la escalada en los precios del combustible, Panamá podría enfrentar no solo alimentos más caros, sino también una disminución en la producción local, lo que pondría en jaque la seguridad alimentaria del país.


