El arroz en la cuerda floja: costos se disparan y Panamá enfrenta riesgo en su seguridad alimentaria
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
La estabilidad del plato más consumido por los panameños comienza a tambalearse. El aumento global del combustible, la crisis internacional de suministros y el encarecimiento de insumos agrícolas están poniendo contra la pared al sector arrocero nacional, que advierte de un impacto directo en los precios y, peor aún, en la seguridad alimentaria del país.
El productor veragüense Omar Spiegel lanzó una alerta clara: el arroz, base de la dieta panameña, podría encarecerse en los próximos meses, mientras crece la incertidumbre sobre la capacidad del país para sostener su producción.
Según Spiegel, el consumo nacional supera los 6 millones de quintales al año, posicionando al país como uno de los mayores consumidores per cápita de la región e incluso del mundo.
“El panameño basa su alimentación en el arroz. Es el centro del plato, especialmente en los sectores de menores ingresos”, explicó.
Desde el desayuno hasta la cena, el arroz acompaña proteínas accesibles como pollo, huevo, sardinas o carne, convirtiéndose en el pilar silencioso de la canasta básica.
Costos al alza: producir será 20% más caro
Spiegel aseguró que el golpe más inmediato viene por el lado de la producción que desde ya experimenta incremento en combustible, agroquímicos, lubricantes, transporte y fertilizantes, un aumento estimado de hasta 20% en los costos de producción.
Esto se traduce en aproximadamente 500 dólares adicionales por hectárea, una cifra que reduce drásticamente los márgenes de ganancia.
“Cuando suben costos que no controlamos, el negocio deja de ser rentable”, advirtió Spiegel.
El sistema funciona como una cadena… y toda la cadena está bajo presión.
El arroz que sale del campo pasa por procesos de secado, limpieza, pilado y empaque. En ese camino, hay pérdidas y costos adicionales.
Un dato clave lo resume todo
Para obtener un quintal de arroz listo para consumo, se necesitan dos quintales de arroz en cáscara.
Esto significa que cualquier aumento en el campo se duplica al llegar al mercado.
Actualmente, los productores estiman:
+5 centavos en campo
+10 centavos en el consumidor
Y eso apenas es el inicio.
Crisis global: fertilizantes, petróleo y geopolítica
El problema no es solo local. Es global… y complejo.
Grandes potencias como China y Rusia han restringido exportaciones de fertilizantes, que representan entre 30% y 40% del mercado mundial.
A esto se suma que muchos insumos agrícolas derivan del petróleo, cuyo precio sigue en alza.
“Las potencias están asegurando su alimentación. Panamá no tiene ese músculo”, explicó Spiegel.
El país depende casi totalmente de insumos importados, muchos provenientes de China, lo que agrava el escenario en medio de tensiones comerciales y logísticas.
Panamá: pequeño en el mercado, vulnerable en la crisis
Mientras países como Estados Unidos, Brasil o México negocian grandes volúmenes y aseguran abastecimiento, Panamá queda en desventaja.
“Somos una lentejita en comparación. Compramos lo que sobra… y al precio que quede”, resumió el productor.
Esto implica pagar más caro por insumos y enfrentar mayores riesgos de escasez.
Aunque Panamá produce cerca de 9 millones de quintales de arroz en cáscara, al transformarlo en arroz pilado la cifra baja a menos de 5 millones de quintales.
Esto deja al país dependiendo de:
Producción nacional
Contingentes de tratados comerciales
Importaciones por desabastecimiento
Por ahora, el abastecimiento está garantizado hasta octubre de 2026, gracias a cosechas previas y contingentes ya ingresados.
Pero el verdadero riesgo está más adelante.
2027: el año de la incertidumbre
Si los altos costos desmotivan la siembra en 2026, Panamá podría enfrentar un déficit en 2027.
Y aquí surge la gran pregunta:
¿Importar o producir?
Spigel es claro: importar puede ser necesario, pero también peligroso.
- “Si la crisis mundial se agrava y los países cierran sus exportaciones, Panamá podría quedarse sin acceso a alimentos”, advirtió.
El sector arrocero ya presentó propuestas al Ejecutivo para mitigar el impacto, pero la decisión final es política:
¿Se subsidian costos?
¿Se permite el aumento de precios?
¿Se abre la puerta a importaciones?
“Nosotros estamos listos para seguir produciendo, pero alguien tiene que decidir cómo se sostiene la cadena”, señaló.
Aunque el arroz actual no sufrirá grandes aumentos inmediatos, los incrementos ya comenzaron a filtrarse:
Energía eléctrica más cara
Transporte más costoso
Empaques (plástico) en alza
Esto significa que en los próximos días podrían registrarse ajustes graduales en el precio del arroz, incluso antes de la nueva cosecha.
Para el productor, Panamá está repitiendo errores.
La pandemia dejó una advertencia clara sobre la dependencia externa… pero no se tomaron medidas estructurales.
Hoy, el país enfrenta una nueva crisis sin preparación suficiente.
¿La solución? Producir insumos en casa
Entre las alternativas planteadas está atraer empresas de agroquímicos y fertilizantes para producir localmente, reducir la dependencia externa y blindar la producción.
“Un país no puede dejar su alimentación en manos de terceros”, enfatizó Spiegel.
El arroz: más que un producto, un asunto de Estado.


