Mipymes: el motor económico que sigue sin combustible financiero
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
Las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) sostienen la estructura productiva del país, pero continúan operando con limitaciones que frenan su crecimiento y reducen su capacidad de generar empleo.
La presidenta de la Federación de Cámaras de Comercio de la República de Panamá (FEDECAMARAS), Alicia Jiménez, subrayó que este sector representa el 96% del tejido empresarial y más del 60% del empleo nacional, cifras que reflejan su importancia estratégica.
“Sin Mipymes no hay consumo, y sin consumo no hay economía que avance”, afirmó.
Acceso al crédito: la gran barrera
Uno de los principales obstáculos es el acceso limitado al financiamiento. La banca tradicional mantiene esquemas que, según el sector, no se ajustan a la realidad de estos negocios.
Esto impide que miles de emprendedores puedan capitalizarse, crecer o incluso sostener sus operaciones en momentos de dificultad.
“No se trata solo de prestar dinero, sino de entender la dinámica del pequeño empresario y diseñar soluciones acorde a su realidad”, explicó Jiménez.
Un problema estructural sin resolver
La falta de apoyo financiero no es reciente. Se trata de una situación que se arrastra desde 2020 y que ha evidenciado la ausencia de políticas económicas enfocadas en fortalecer la microeconomía.
A esto se suma un alto nivel de informalidad, que ronda el 47%, lo que limita aún más la inclusión de estos actores en el sistema financiero formal.
El flujo de caja de muchas empresas se ve afectado por retrasos en pagos, especialmente en su relación con el Estado, lo que genera una cadena de dificultades operativas.
Sin liquidez las empresas reducen inversiones, limitan contrataciones y frenan su crecimiento.
“El dinero existe, pero no circula como debería. Y cuando el dinero no se mueve, la economía se enfría”, sostuvo.
Desde Fedecámaras se plantea la urgencia de desarrollar productos financieros no tradicionales, tomando como referencia experiencias exitosas en países de la región como Perú, Brasil y Colombia.
La clave, según el gremio, está en adaptar el sistema financiero a las necesidades reales del sector, facilitando el acceso al crédito y promoviendo la formalización.
Formalización: el otro reto pendiente
La dirigente también enfatizó la importancia de que los propios empresarios den el paso hacia la formalidad, lo que les permitiría acceder a mayores oportunidades dentro del sistema.
Este proceso, sin embargo, requiere incentivos claros y condiciones que lo hagan viable.
El fortalecimiento de las Mipymes aparece como una pieza clave en cualquier estrategia de reactivación económica.
Mientras las grandes cifras macroeconómicas proyectan estabilidad, la base del sistema productivo continúa enfrentando desafíos que requieren atención urgente.
“Si no se fortalece la microeconomía, la recuperación será incompleta. Aquí es donde realmente se define el pulso del país”, concluyó Jiménez.


